Durante un mes he asistido a varios congresos de bar (cervecita y tapa) en los cuáles el tema tratado ha sido el siguiente: El arte del ligoteo y los jóvenes de hoy en día.
Varios expertos en el tema trataron cuestiones básicas como las distintas formas de ligar, las jugadas básicas haciendo un especial hincapié en la 13-14, utilizada en varios aspectos de la vida.
Sin duda el tema que más se debatió y el que tenía importancia era el de cómo los jóvenes han destrozado este bello arte. Y es ciertos queridos amigos, ahora los chavales se van de botellón y a casa, ya no frecuentan zonas de marcha y por consiguiente desaparecen de nuestra sociedad, cada vez más globalizada, los distintos rituales de apareamiento por parte los machos como de las hembras en los recintos angostos y pequeños llamados pubs (o discoteques). Ahora solo se dedican a decir: ¿quieres royo? y… ¡ya esta! tan sencillo como eso. Ya no hay invitaciones a consumición, ni bailoteos ni largas chapas que aguantar del sexo opuesto (sobre temas que te importan una mierda), ni nada. Un par de palabras y punto.
No quiero imaginarme las generaciones posteriores, se habrá perdido aquella magia que nos ayudaba a pasar los sábados por la tarde, el experto manejo en enviar sms en cuestión de segundos y utilizando sólo una mano o ya el simple y mero hecho de la ilusión con la que podías salir a ver que pasa esta noche…Ya no habrá nada de eso, pero como dicen mis ancestros: Más se perdió en Cuba
Así va España, esos jovenes son los que nos van a tener que pagar la jubilación.